5 consejos para controlar el dolor del parto

¿Le gustaría evitar las epidurales el día D si es posible a favor de un parto más natural? Aquí hay cinco consejos para prepararse con calma y controlar el dolor.

El método Bonapace

Este método de preparación al parto, que apareció a principios de la década de 1990, se originó en Canadá. Más eficaz que las preparaciones convencionales, reduciría, según un estudio de Quebec, el dolor durante el parto en casi un 50%.

Esta técnica suave combina tres enfoques: digitopresión, masaje y relajación. También tiene la ventaja significativa de dar al padre la oportunidad de ser verdaderamente activo en el momento del nacimiento.

La digitopresión consiste en comprimir ciertas áreas para crear un nuevo punto doloroso. Ante esta desviación, el cerebro se concentra menos en las contracciones. La futura madre también puede ser calmada con masajes realizados en las vértebras lumbares. Finalmente, al adoptar ciertas posturas de relajación (acostada de espaldas o de lado), se detendrá, calmará su mente y escuchará su respiración.

El método Bonapace es reembolsado por la Seguridad Social, como parte de las 8 sesiones de preparación al parto. Sin embargo, el número de matronas formadas en esta técnica sigue siendo bajo y es esencial consultar con la maternidad o visitar http://bonapace.com.

Yoga prenatal

La filosofía del yoga (que en sánscrito significa “unión”) consiste, en cierto modo, en unir el cuerpo y el alma. Pero el yoga prenatal no es acrobático, esotérico o incluso místico. Más bien, se trata de escuchar su cuerpo y ayudar al niño nonato a nacer en perfecta comunión corporal.

La formación de yoga prenatal se centra en el control de la respiración y la práctica de posturas ideales, a través del trabajo sobre la concentración y el estado de ánimo. Esto debe permitir que cada madre respire lenta y profundamente durante la dilatación. Es posible adoptar diferentes posiciones para aliviar el dolor, lo que dependerá principalmente de la forma en que el niño se presente.

Por ejemplo, un bebé que todavía está en lo alto del útero, hará que su madre quiera ponerse de pie y caminar.

El empuje, por otro lado, se puede hacer después de un poco de entrenamiento, sin bloqueo y con la exhalación. Sin embargo, esta técnica requiere un pequeño aprendizaje, cierto conocimiento de su cuerpo y un buen control del diafragma, el perineo y los abdominales. Gracias al yoga, las futuras madres son conscientes del momento ideal para pujar. Más tranquilas y menos ansiosas, pueden apoyar mejor el nacimiento de su bebé.

Pídale a su ayuntamiento o maternidad local información sobre los contactos de las clases de yoga cerca de usted. Estas sesiones no están cubiertas por la seguridad social.

Sofrología, para un parto más fácil

La sofrología, una técnica desarrollada en los años 60, tiene como objetivo utilizar el estado de relajación con fines terapéuticos. Con este método, las madres están menos tensas en el momento del desalojo. Habiendo aprendido a relajarse, se recuperan tranquilamente entre cada contracción.

Gracias a una perfecta conciencia de su cuerpo, logran oxigenarlo eficazmente y son más activos durante los brotes. Tranquilos y relajados, experimentan el trabajo y la expulsión más fácilmente.

Las sesiones de sofrología (alrededor de 40 € por sesión) no están cubiertas por la seguridad social. Sin embargo, es posible beneficiarse de tipos decrecientes. Consulte con su ayuntamiento o maternidad local para encontrarlos cerca de usted.

2 métodos de alivio del dolor para el día D

Cualquiera que sea la maternidad elegida, es importante tener en cuenta que en la actualidad existen pocas estructuras mal medicalizadas. Por lo tanto, parece importante comprobar que el equipo médico presente el día del parto sea capaz de satisfacer sus expectativas y que sean físicamente viables.

Parto en el agua

Muy extendido en Bélgica, el parto acuático está en su infancia en Francia. Sigue siendo, a pesar de todo, particularmente eficaz en el tratamiento del dolor, gracias a sus reconocidos efectos antiespasmódicos. El agua caliente (cuya temperatura se mantiene a 37°), con sus múltiples propiedades relajantes, favorece y acelera el trabajo. La capacidad respiratoria aumenta, los músculos se relajan y el cuello uterino se dilata más fácilmente.

Aunque presenta poco riesgo, el parto en el agua requiere unas cuantas sesiones preparatorias, que pueden llevarse a cabo a partir del quinto mes de embarazo. La lista de las pocas maternidades que ofrecen este método

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